Tips para sacar el máximo partido a tu vestidor


cajas

¿Qué es un vestidor?

A muchos os puede sonar este concepto, los vestidores son aquellas habitaciones repletas de nuestra ropa y que usamos para cambiarnos. Es un concepto amplio en el que podremos elegir desde un vestidor abierto en nuestro baño o dormitorio a un ​walk in closet​.

La idea de tener un vestidor en vez de un armario empotrado viene pegando fuerte desde hace años, se podría decir que esta idea tan ​fashionista entro en la mente de la mayoria con el llamativo armario de Carrie Bradshaw en Sexo en Nueva York. Casi todos soñamos ahora con tener una habitación dedicada en exclusivo a nuestra ropa, con todo ordenado por colores y zapatos en cantidad.

Las ventajas de los vestidores frente a los armarios convencionales radica en una mayor comodidad a la hora de guardar la ropa ya que permiten organizarlo todo en un espacio más amplio y dejan una solución muy visual. Y es que los vestidores dan una sensación extrañamente placentera en este mundo repleto de caos en el que vivimos.

¿Cómo organizar tu vestidor?

1. Busca buena iluminación

Si puedes lo ideal es optar por una habitación con ventanas que disponga de luz natural, ya que es siempre la mejor opción para ver cómo se verán los tonos de la ropa realmente. Para aprovechar bien la luz del exterior en el caso de poner cortinas las que darán una mayor sensación de luminosidad son aquellas en tonos claros.

Si lo anterior no es una opción recuerda a la hora de elegir la instalación eléctrica que cuantos más focos de luz tengamos mejor evitaremos sombras indeseadas. Los tonos de las bombillas se recomiendan en tonos neutros para imitar la luz natural ya que una luz errónea puede hacernos confundir los colores.

Para espacios con una mayor profundidad donde la luz puede no llegar tan bien, como cajones con mucho fondo o compartimentos con doble capa, nuestro mejor aliado serán las tiras de luces LED. Este tipo de luces solo necesitan conectarse a un enchufe y si eliges las de tonalidad blanca no darán calor que pueda dañar tus prendas.

2. Accesibilidad

Al empezar a colocar se suele caer en la trampa de querer poner los elementos más especiales de nuestro armario en la parte central para que quede más bonito a la vista. ¡Cuidado con este error de principiante!

En el día a día lo que importará será tener la ropa que más te pones a mano para no volverse loco buscándola por las mañanas. Además, poniendo la ropa más especial y delicada en compartimentos más resguardados evitaremos que se desgaste.

cajas

3. Organiza la ropa por temporadas

Nadie es consciente de la cantidad de ropa que tiene hasta que llega el momento de organizarla y falta espacio por todas partes, por esto realizar un cambio de armario según la temporada es imprescindible. Normalmente se divide la ropa por estaciones, si no queremos cambiar de armario cuatro veces al año siempre podemos quedarnos con el modelo básico de verano e invierno.

Es tan fácil como seleccionar la ropa que ya sabemos por experiencia que no vamos a necesitar y guardarla en un lugar que no utilicemos hasta el año siguiente. No olvidéis lavar la ropa antes de guardarla para que esté perfecta cuando la necesitéis.

4. Divide por categorías

Cada persona tiene unas necesidades diferentes basadas en su estilo y ritmo de vida. Algunas de las categorías más comunes son: ropa de gimnasio, ropa de trabajo, ropa de fiesta y prendas de diario. Dentro de estas categorías podemos encontrar subcategorías como pantalones, faldas, camisetas, camisas, jerseys, etc.

5. No escatimes en perchas

Algo muy común es pensar que agrupando varias prendas en una misma percha aprovecharemos mejor el espacio cuando muchas veces acaba pasando todo lo contrario. No solo usamos perchas más gruesas y que ocupan más para aguantar el peso de la ropa, sino que esto nos dificulta el encontrar la ropa.

Utiliza perchas finas e intenta colgar todo lo que puedas, evitarás que la ropa se arrugue y el tenerla a la vista le darás un mayor uso. Esta regla sirve para todo excepto en el caso de los jerseys, pero pueden perder su forma, por lo que será mejor mantenerlos doblados.

cajas

6. Espejos en el vestidor

Cuando pensamos en un vestidor un espejo es algo que debe estar siempre presente y, a ser posible, uno de cuerpo entero que facilite vernos desde diferentes ángulos. Se trata de una habitación hecha para que estemos poniéndonos y quitándonos ropa constantemente, por lo que necesitaremos un espejo para ver cómo favorece y combina, así evitaremos sorpresas cuando nos veamos reflejados por la calle en un escaparate. Otro gran extra de los espejos es la amplitud e iluminación que aportan a cualquier estancia.

7. Añade un sillón

Si tu vestidor es lo suficientemente grande se puede poner un sillón para añadir ese toque de comodidad y calidez del hogar. Es importante que se trate de un sillón o butaca cómodo donde podamos sentarnos a pensar que ropa combinar hoy o a ponernos los zapatos.

Elige una opción que combine con los materiales y colores del resto del vestidor, arriesgar con un color que destaque puede quedar llamativo, pero también puede romper la armonía.

8. Deja mucho espacio para zapatos

Los zapatos serán la pieza junto con los abrigos que más ocupe en nuestro armario debido a su tamaño. Si tienes espacio puedes optar por una pared de zapatos que será tanto decorativa como funcional. En caso de no tener tanto espacio una buena opción es dejar una balda en la parte superior donde colocar aquellos zapatos más especiales y que uses menos. Para todos esos zapatos de uso diario se pueden añadir unas baldas en una zona de fácil acceso.

9. Añade superficies extra

Será una habitación donde pasaremos mucho tiempo y la comodidad será algo primordial. Añadiendo superficies extra como mesitas o tocadores daremos ese toque hogareño y podremos apoyar las prendas mientras decidimos qué ponernos.

whatsapp